Tarifa fija o indexada: cuál conviene según tu consumo
Comparamos tarifa fija e indexada con números: cuándo compensa cada una, qué riesgo asumes y cómo comprobarlo con tu propia curva de consumo horaria.
Por Ana Torres
Actualizado el
Revisado por Miguel Serrano (Ingeniero Industrial, esp. Energía)
La decisión entre fija e indexada es, en el fondo, una sola pregunta: ¿quién asume el riesgo del precio, tú o la comercializadora? Quien lo asume, cobra por ello. A partir de ahí, todo son números.
Las dos filosofías
Tarifa fija: pactas un €/kWh para 12 meses. La comercializadora compra tu energía por adelantado (o se cubre en mercados de futuros) y te cobra una prima por la tranquilidad, incluida en el precio.
Tarifa indexada: pagas cada hora el precio del mercado mayorista más un margen explícito (X €/kWh o una cuota mensual). Sin prima de riesgo: en mercados tranquilos sale más barata; en crisis de precios, la factura sube contigo dentro.
| Previsibilidad de factura | Alta | Baja |
| Precio esperado a largo plazo | Más caro (prima incluida) | Más barato en promedio |
| Transparencia del margen | Opaca (dentro del precio) | Explícita en contrato |
| Riesgo de picos de mercado | Cubierto 12 meses | Lo asumes tú |
| Premia desplazar consumo | No (salvo tramos) | Sí, cada hora cuenta |
Con números: el mismo hogar, dos facturas
Tomemos un hogar tipo con 292 kWh/mes. La diferencia entre fija e indexada depende de cuándo consume, no solo de cuánto:
- Perfil “de tarde” (pico de consumo 19:00–22:00, sin flexibilidad): la indexada le cobra las horas más caras del día. La fija suele ganar o empatar.
- Perfil “programador” (lavadora y lavavajillas nocturnos, coche eléctrico de madrugada): la indexada captura los valles y gana con claridad la mayoría de meses.
- Perfil “solar” (autoconsumo con excedentes): la indexada de nuevo, porque el consumo residual de red se concentra en horas baratas.
Cómo salir de dudas con tus datos (no con los nuestros)
- Descarga tu curva horaria de Datadis (gratuito, con los datos oficiales de tu distribuidora).
- Pásala por nuestro comparador PVPC vs fija.
- El resultado te dice cuánto habrías pagado con cada opción en tu caso concreto, hora a hora. Con ese número, la decisión es trivial.
Nuestra lectura
- Si tu prioridad es no pensar en la luz, elige una fija sin permanencia y revísala cada 12 meses (el mercado de fijas es competitivo y los precios de renovación empeoran si no te mueves).
- Si puedes desplazar consumo o simplemente tolerar variabilidad, la indexada (o el PVPC regulado) tiene ventaja estructural: pagas el mercado sin prima de seguro.
- Si tienes bono social o derecho a él, la cuestión desaparece: solo es compatible con el PVPC.
Preguntas frecuentes
¿Una tarifa indexada es lo mismo que el PVPC?
No. Ambas siguen el precio del mercado mayorista, pero la indexada es un contrato de mercado libre donde la comercializadora añade su margen y sus costes de gestión. El PVPC es la tarifa regulada, sin margen comercial sobre la energía, y solo la ofrecen las comercializadoras de referencia.
¿Puedo cambiar de tarifa cuando quiera?
En contratos domésticos sin permanencia, sí: el cambio es gratuito y suele completarse en menos de 21 días. Si firmaste permanencia (habitual cuando hay descuentos o equipos financiados), revisa la penalización antes de moverte.
Ana Torres
Redactora de energía
Redactora especializada en mercado eléctrico y autoconsumo. Escribe guías cuantitativas: si un consejo no ahorra euros medibles, no se publica.